El primero en presentar su caso parece inocente, hasta que llega la otra parte y lo refuta. (Proverbios 18:17).

Esta semana estamos viendo Proverbios para los negocios. Este proverbio es un muy buen consejo para el trabajo.

Nos enseña a reservarnos nuestros juicios y opiniones hasta haber escuchado ambas versiones de cualquier historia. No debemos ser crédulos ni sacar conclusiones precipitadas.

Este es un aspecto particularmente difícil para mí, porque soy muy impulsiva y exagero mucho. Y cada vez que lo hago, me arrepiento. Por la gracia de Dios, estoy centrando mi oración y atención en aprender a esperar hasta escuchar ambas versiones de cualquier historia, para asegurarme de tener la información correcta y recordar que puede haber algo que aún no sé.

Recuerdo haber llegado a la oficina en un día muy ajetreado y encontrarme con un mensaje que me irritó de inmediato. Con solo información parcial, pensé que la otra persona estaba haciendo algo fuera de lugar y exageré. Fui al teléfono y empecé a marcar el número para aclarar las cosas. Afortunadamente, no estaba y no pude hablar con ella en ese momento.

Cuando me devolvió la llamada y me explicó la situación, me di cuenta de que el mensaje no había sido completo y que si hubiera hablado con ella antes, habría reaccionado exageradamente y probablemente la habría herido. Dios me protegió esa vez y me recordó cuánto necesito aprender a no exagerar.

El sabio Salomón nos advirtió que la primera persona que presenta su caso puede sonar muy convincente porque no hemos escuchado la otra versión de la historia. Debemos escuchar a las personas, pero no apresurarnos a estar de acuerdo o en desacuerdo con ellas hasta que hayamos aclarado los hechos y sepamos a qué nos enfrentamos. Este es un buen consejo tanto para gerentes como para empleados.

Quiero animarte a que consultes Proverbios diariamente para obtener orientación. Tiene 31 capítulos, así que puedes leer el que corresponde al día del mes. Llevo varios años haciéndolo, y muchas veces Dios ha usado Proverbios para darme una guía clara, especialmente en asuntos laborales.