Presentado por Julie Busteed

He estado hablando de la importancia de la unidad, no solo con los hermanos en la fe, sino también con nuestros compañeros de trabajo.

El entorno laboral actual es diferente al de antes. Algunas personas trabajan a distancia, otras en la oficina y otras dividen su tiempo entre ambas opciones. Cada configuración tiene sus ventajas, pero también conlleva desafíos únicos, especialmente cuando se trata de mantenerse conectados.

¿Cómo nos mantenemos en sintonía y unidos en nuestro propósito y misión cuando no estamos todos en el mismo espacio físico?

Requiere un esfuerzo intencional. Con suerte, su lugar de trabajo ofrece herramientas como aplicaciones de mensajería o videoconferencias para ayudarles a comunicarse regularmente. Pero mantenerse conectado también puede implicar ser más proactivo, ya que esas conversaciones informales no surgen con tanta naturalidad.

Aquí tienes algunas sugerencias para mantener la unidad en un entorno laboral diverso:

  1. Practica la comunicación en exceso. Incluso en entornos presenciales, esto suele pasarse por alto. Muchas veces, creo haberme comunicado con claridad, solo para darme cuenta después de que no se entendió como pretendía. Cuando tengas una conversación, ya sea por teléfono o video, envía un correo electrónico de seguimiento para resumir los puntos clave. Y antes de enviar cualquier mensaje, reléelo. Lo que te parece claro puede necesitar algunos ajustes, para que alguien más lo entienda por completo.
  2. Programa reuniones regulares por video. Ya sea con todo el equipo o individualmente, organiza reuniones regulares. Estos puntos de contacto ayudan a avanzar los proyectos, brindan espacio para aclaraciones y fortalecen las relaciones. Si pueden reunirse en persona ocasionalmente, aún mejor.
  3. Genera confianza y conexiones personales. Las conexiones sociales son importantes. No solo por la moral, sino también por la productividad. Cuando las personas confían entre sí y se sienten valoradas, colaboran mejor y aportan ideas nuevas y creativas.

En definitiva, la unidad surge cuando todos comprenden el objetivo y la razón que lo sustenta. Un propósito compartido impulsa el trabajo en equipo eficaz.

Si es posible, en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos (Romanos 12:18).

Y no lo olvidemos: En lo esencial, unidad. En lo no esencial, libertad. En todo, caridad.