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Hablemos de los compañeros de trabajo vengativos, maliciosos e incluso crueles que abiertamente intentan causarte problemas y hacerte daño.
Lo primero que debes entender es que estas personas viven en un mundo de dolor. No lo admitirán, pero puedes estar seguro de que se sienten miserables. Podría ser que su comportamiento hostil se deba a la luz y la sal que emanan de ti. Jesús nos dijo que los hombres aman la oscuridad, y si nuestra luz brilla como debe ser, descubriremos que algunas personas no solo huyen de ella, sino que la combaten.
¿Te has parado a pensar en lo que Pedro nos dice cuando dijo:«Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes y les ha dado ejemplo para que sigan sus pasos»? (1 Pedro 2:21).
La única manera de aprender a aceptar el sufrimiento injusto es recordarte constantemente que al hacerlo tienes la oportunidad de compartir el sufrimiento de Jesús, lo que te da el gran privilegio de aprender a seguir sus pasos. Piénsalo: Cuando atraviesas momentos difíciles, te sientes muy cerca de alguien que ya pasó por lo mismo. Cuando tienes la oportunidad de experimentar el sufrimiento que Jesús soportó por nosotros, lo conoces mejor. Y eso, a su vez, trae su poder de resurrección a nuestras vidas.
Hemos estado hablando de compañeros de trabajo difíciles, como si el problema siempre estuviera en la otra persona y nunca en nosotros, los cristianos. ¡Cuánto desearía que fuera cierto, pero lo sé mejor porque me conozco a mí misma! Nos vendría bien a todos analizar detenidamente y pedirle al Espíritu Santo que nos revele si somos culpables de alguna de estas características difíciles en nuestras relaciones con nuestros compañeros de trabajo. Pedro escribió que nuestras vidas deben ser irreprochables, así que cuando otros intenten encontrar algo malo que decir de nosotros, ¡tienen que inventárselo!
Recuerdo lo que Jesús les dijo a sus discípulos cuando tenían dificultades para llevarse bien: Si quieren ser los primeros en mi reino, tienen que ser siervos (Mateo 20:26). Un corazón servicial es la suma total de lo que hemos estado diciendo acá. Aunque a veces sea difícil, es mucho más fácil que hacerlo a nuestra manera. Y los beneficios que cosechamos son eternos. ¡Hagámoslo!