Has oído la frase que surgió en la era digital: «Si entra basura, sale basura». No solo se aplica a las computadoras, sino también a nuestra mente. Analizaremos cómo podemos dominar nuestros pensamientos, cómo podemos cambiar los patrones de pensamiento erróneos que nos mantienen atrapados en el engaño, las mentiras y la miseria.

Un elemento importante para cultivar una vida mental sana es cuidar con esmero lo que dejas entrar en tu mente. Si permites que entre basura, tu vida mental reflejará esa influencia.

¿Qué lees? ¿Novelas de mala calidad, basura en internet? ¿Dedicas más tiempo a leer la Palabra de Dios y buena literatura cristiana que a leer literatura mundana, aunque no sea necesariamente mala? Nunca cambiarás tu forma de pensar si lees basura o no lees la Biblia con regularidad, dándole prioridad sobre cualquier otra lectura.

¿Qué ves en la televisión y los videos? Lo que ves con tus ojos tiene un impacto mayor en ti que lo que lees o escuchas, ¡incluso más que todo lo demás! Si llenas tu mente de basura visual y no filtras lo que te permites ver, tu vida mental se llenará de esas imágenes y será muy difícil deshacerse de ellas. Créeme, lo que ves determina en gran medida lo que piensas.

¿Qué escuchas? ¿Te dejas absorber por la música del mundo? Muchas letras no se ajustan a las pautas de Filipenses 4:8. ¿Qué tipo de conversaciones escuchas? ¿Te expones a conversaciones inapropiadas, chismes o críticas? Tu forma de pensar no cambiará con ese tipo de información. Si cambias lo que entra en tu mente, te sorprenderá cómo cambiará tu forma de pensar. Por supuesto, algo esencial es la Palabra de Dios, que debes infundir en tu mente de forma regular y sistemática. Memorizar las Escrituras es una manera fantástica de programar tu mente correctamente. La buena lectura me ha ayudado muchísimo.

No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de cuidar tu mente con esmero. El mundo en que vivimos está lleno de basura, y nos hemos insensibilizado ante ella. Recuerda: basura entra, basura sale.