¿Cuál es la mejor manera de confrontar a alguien? Cuando estés listo para confrontar, necesitas iniciar la conversación de una manera que evite sonar como si estuvieras señalando con el dedo. Piénsalo: cuando alguien se acerca a ti con un dedo acusador, lo más probable es que te pongas a la defensiva rápidamente. Si comienzas la conversación con algo como “tú estás equivocado y yo tengo razón”, no llegarás a la primera base.

Recuerda, buscamos una confrontación constructiva, un resultado que será beneficioso para todos. Debemos elegir las palabras con cuidado, palabras que no provoquen una reacción defensiva, si es posible. Aquí tienes algunos ejemplos de palabras iniciales que podrían encaminar la conversación por el buen camino:

  • “Quería hablar contigo personalmente porque creo que entre los dos podemos encontrar una solución adecuada a este problema que nos beneficie a ambos al final”.
  • “Creo que cuando hay algún tipo de conflicto entre dos personas, la mejor manera de resolverlo es sacarlo a la luz y hablarlo. Así que decidí que sería buena idea que habláramos de este tema, porque necesito saber qué opinas al respecto”.
  • “Después de pensarlo un poco, decidí que lo mejor que puedo hacer es expresarte abiertamente lo que pienso al respecto y darte la oportunidad de que tú lo expreses también”.

Es muy inteligente redactar estas palabras iniciales con antelación. Hace poco, una buena amiga me contó que necesitaba confrontar a su padre y que tenía mucho miedo de hacerlo. Pero era necesario. Le sugerí que lo escribiera para que, al hablar con él, el nerviosismo no le hiciera trabar las palabras y decirlo mal. Así lo hizo: escribió un par de párrafos antes de marcar su número y luego hizo lo que era difícil pero necesario. Me contó que la confrontación salió bien, aunque no está segura de si él seguirá su consejo. Pero al menos ella fue capaz de decirlo de la manera correcta y él la escuchó.