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¿Alguna vez has tenido problemas para llevarte bien con alguien en el trabajo? A la mayoría nos ha pasado, y sin duda puede causar mucho dolor, ¿verdad? Les aseguro que los cristianos no somos inmunes a estos conflictos interpersonales. Necesitamos algunos principios bíblicos que nos guíen. Consideremos los problemas que surgen al tratar con un compañero de trabajo negativo.
Cómo tratar con un compañero de trabajo negativo
Nuestro mundo está lleno de personas que piensan y hablan negativamente. Parece que no tienen nada bueno ni alentador que decir sobre nada ni nadie. Si alguna vez has tenido que trabajar de cerca con una persona muy negativa (¡y quién no!), sabes lo difícil que es estar cerca de esa persona.
Este es uno de esos momentos en los que necesitas mucha compasión, porque la compasión aumenta tu tolerancia y te ayuda a reflexionar sobre la actitud de la otra persona, qué la lleva a ser tan negativa. Creo que sin Cristo, sería negativa en este mundo la mayor parte del tiempo.
Hay un par de proverbios que se aplican a este caso.
Una mirada alegre alegra el corazón (Proverbios 15:30). Una manera de combatir la irritación es mantener el ánimo, y una sonrisa te ayudará a lograrlo. ¿Has aprendido el secreto de sonreír?
Sé que cuando me siento deprimida, frustrada o irritada, si logro sonreír, empiezo a cambiar mi forma de sentir. Creo que Dios nos dio la capacidad de sonreír para ayudarnos a seguir adelante en medio de situaciones difíciles. Te animo a que intentes sonreír mucho más.
Un corazón angustiado abate al hombre, pero una palabra amable lo anima (Proverbios 12:25). Unas palabras amables dirigidas a esa persona negativa podrían ser la clave para que se abra y comparta sus verdaderos sentimientos contigo. Al hacerlo, podrías descubrir que su actitud negativa encubre el miedo o la ansiedad. Si puede compartir eso contigo, te da la oportunidad de serle útil. No siempre funciona así, pero vale la pena intentarlo. Diles palabras amables, a pesar de su negativismo.
Una advertencia: ten cuidado de no permitir que te hundan en su nivel negativo. Contraataca tarareando estribillos. Cítate las Escrituras. Cambia la conversación hacia algo positivo. A menudo, permitimos que las personas negativas marquen el to